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¿Cuál habrá de ser la cosecha de esta generación? Imprimir E-mail
Escrito por Editor   
Martes, 30 de Agosto de 2011 01:13

Hoy se cumplen 2 años de la fundación del Sindicato de Docentes del Colegio Anglo Americano Prescott. Es una fecha que puede pasar desapercibida para muchos, mas no para los tres profesores prepotente, ilegal e injustamente despedidos, por el solo hecho de ser dirigentes fundadores del gremio.


Con tanta noticia diaria, con tantos crímenes, atropellos, abusos y otras desgracias, es posible que lo nuestro no llegue a impresionar, pero al menos habremos dejado un resquicio en tu memoria y en tu conciencia, para que, llegado el caso, cuando te enfrentes a una situación semejante, o tengas ocasión de aportar tu grano de arena por la resolución de un conflicto,  la cordura o la justicia, tengas en cuenta lo que aquí se dice y sepas usarlo o defenderlo, con ajuste  a la ética. Todos somos responsables por lo que ocurre en nuestra sociedad. Como dice nuestra Madre Iglesia, tal vez  el peor pecado sea el de omisión.


Para que no se repita.


La historia corta.


Una treintena de profesores, cansados de los abusos y arbitrariedades de la Dirección y al amparo de un derecho constitucional, después de múltiples intentos, decidieron formar su Sindicato, lo que se fue gestando en forma reservada y secreta, como se llevan adelante todos los procesos libertarios y/o revolucionarios en la historia. Delatado el Secretario de Defensa, encargado de recaudar las firmas, por el “Felipillo” que nunca falta en estas confabulaciones, se fraguó un expediente que permitiera su despido, sirviendo de escarmiento a los demás.


Conocido el atropello y frente al descrédito público que pretendiera realizar de este profesor la Dirección, en su ausencia, el Secretario General Adjunto convocó a todos los profesores a una manifestación pacífica de solidaridad con el profesor injustamente despedido, con la esperanza de lograr que recapacitaran y dieran marcha atrás, para lo cual todos los profesores debían portar un lazo blanco en la solapa la mañana del 30 de setiembre del 2009.  La manifestación multitudinaria y espontanea fue un éxito, que enaltece y revela la calidad moral de los profesores del Prescott.


¡Se había declarado la guerra!  ¡No lo podían dejar pasar! Así se les oyó jurar. Efectivamente, por la fuerza impidieron el acceso del Secretario General Adjunto y empezaron a hacerles imposible la vida a los valientes que supieron mantener con firmeza la decisión libre y soberana de formar el sindicato, porque les asistía el derecho, porque entendía que esta era la única forma de contrarrestar las arbitrariedades de la Dirección y en defensa de los que habían sido despedidos, en abierta provocación y desprecio por la ley.


Trascurridos los días, las semanas y los meses, contado con la complicidad de los cansinos pasos de la justicia, supo la Dirección sembrar el temor y la desconfianza entre los que quedaron, valiéndose, cuando no, de los más débiles y vulnerables. Amenazada su estabilidad laboral y con ello el pan de sus familias, empezaron las deserciones, renunciando abiertamente unos o simplemente silenciando sus voces los demás, al extremo que, después de dos años, perseguidos, diezmados, divididos y confundidos, han llegado a creer que no existen, que todo no fue más que un mal sueño.


Sin embargo, la realidad es otra. El Sindicato ha sido registrado y reconocido por la autoridad competente, ante la cual incluso tiene presentado un Pliego de Reclamos, que no puede resolverse, porque los profesores no asumen la representación del gremio, por temor.


Hace un año, al cumplirse el primer aniversario del Sindicato, la Dirección no encontró mejor forma de celebrarlo que despidiendo al Secretario General, con más de 20 años de servicio, por el “delito” de sindicalizarse, sin reparar, ni tener en consideración su resquebrajada salud, aun sabiendo que padecía de diabetes. Obviamente fue a dar al hospital por varias semanas…


Han pasado 2 años y ni se ha repuesto a los 3 profesores arbitraria e injustamente despedidos, ni los juicios abiertos por “Nulidad de despido” avanzan, porque todos sabemos cómo es la justicia en el Perú. ¡Eso sí, el juicio abierto por el Colegio en contra del Sindicato, pretendiendo desconocerlo, ese sí avanza!


Seguirán pasando los años y tal vez llegue el momento en que ya no quede en el Colegio ni uno solo de los profesores que firmaron el Acta que dio origen al Sindicato o tal vez surjan nuevos profesores que sepan apreciar el capital forjado con sangre, sudor y lágrimas, del cual son herederos; tal vez entonces enarbolen nuevamente las banderas del derecho y la justicia que nos obligaron a arriar, pero ni uno ni otro borrarán la afrenta y el agravio del que hemos sido objeto.


Dios y la historia nos juzgarán a todos los que de uno u otro modo protagonizamos estos hechos: Directorio, Dirección, Equipo Directivo, Padres de Familia, Profesores, Alumnos, Jueces, Abogados, Autoridades, Dirigentes, Periodistas…incluso tú que lees estas palabras, ¿Estás seguro que no te cabe ninguna responsabilidad? ¿No hay nada que puedas hacer, no solo por estos tres profesores, sino por las decenas que sufren igual injusticia y los que todavía  habrán de sufrirla, aun en este tiempo de Humala e Inclusión?


¡Viva el Sindicato de Docentes del Colegio Anglo Americano Prescott!


¡Viva su valerosa Junta Directiva!

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