| ¿Dónde podremos escapar? |
| Escrito por Editor | |
| Lunes, 07 de Febrero de 2011 00:10 | |
Qué incómodo se sentía Caín. Quería esconderse, pero no encontraba donde. Esta es la gran lección que nos da la Biblia sobre la naturaleza humana, desde el Génesis, su primer libro. Y es que la Biblia no es una historia de hechos fantasiosos, ocurridos no se sabe cuándo y narrados quién sabe por qué y para qué. La Biblia es la Palabra de Dios y como tal encierra una gran sabiduría sobre la naturaleza y el proceder humanos. Somos hijos de Dios…¿Quién nos puede conocer mejor que nuestro Padre?
¿Por qué se escondía Caín? ¡Qué terrible! ¿Puede uno esconderse de sí mismo? ¿Dónde irás, cuando la culpa te carcome, te aflige, te incomoda y te condena? Qué ahogo, que fatiga. Creí que así me sentiría bien y sin embargo no. No bastó su muerte, no bastó enterrarlo. Quiero olvidarlo, pero no puedo. Cuando cierro los ojos, allí está el. Cuando junto mis manos para hacer oración, me es imposible dejar de oír “¿Dónde está tu hermano? ¿Qué has hecho?”. Perdóname…No quise hacerlo, pero tenía miedo. Miedo de quedarme solo; miedo de que me quiten todo; miedo de quedarme sin trabajo; miedo de perder prestigio; miedo de que me acusen y me hagan la vida imposible; miedo de ser el único; miedo de quien puede dañarme a mí y a los míos. ¿A dónde iría si todo aquello llegara a pasar? ¿Quién nos daría consuelo a mí y a los míos? Por eso lo golpeé, por eso lo dejé, por eso lo solté, por eso lo enterré, por eso lo escondí, por eso lo negué. Perdóname Señor. Impresiones: 169 |
