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Escrito por Editor
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Martes, 24 de Noviembre de 2009 22:15 |
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Aprender de memoria en qué consisten los valores y ciertos principios éticos que deben gobernar el quehacer humano, puede ser difícil, sin embargo una persona bien dotada intelectualmente, puede alcanzar a recitarlos de memoria, incluso disertar sobre ellos.
Y es que la oratoria es un arte, en la que el diestro puede llegar a hacer llorar a su auditorio, aun cuando en realidad se trate de un montaje histriónico, en el que el orador en realidad está actuando. Ingenuos los que llegan a creerle. Pero todos hemos tenido una época en nuestra infancia en que confundíamos realidad con ficción, llegando a creer que era real lo que veíamos en una película.
El problema está en volverse adulto y creer que la realidad es ficción; o dicho de otro modo, que los valores son teoría y la ética una utopía. Es así que para muchos resulta casi imposible vivir los valores, es decir, llevarlos a la práctica, manteniendo coherencia entre lo que se predica y lo que se hace.
Por eso y como un complemento al PFT iniciamos esta sección conteniendo algunas fábulas, que en lenguaje sencillo, nos enseñan grandes verdades. Tal vez si dejamos la cátedra y nos hacemos como niños podamos finalmente entenderlas y nos ayuden en nuestra práctica docente, sobre todo en nuestra labor tutorial.
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Última actualización el Martes, 24 de Noviembre de 2009 22:28 |